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MSF, donantes y los propios haitianos hacen que Haití reviva entre los restos del terremoto

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Si ya era frágil la situación sanitaria en Haití antes del 12 de enero, fecha en la que se produjo el terrible terremoto que sacudió todo el país, imaginémonos de qué infraestructuras médicas se sirven hoy todos los profesionales que allí se encuentran.

Ante esta situación la intervención que llevó a cabo y lleva la organización médico-humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) supuso una gran ayuda. En un primer momento la organización contraatacó la catástrofe con un modelo de respuesta de emergencia, como no podía ser de otra forma. A continuación, a  este modelo le siguieron  un abanico más amplio y también más reflexionado de actividades médicas, junto a una asistencia de primera necesidad. Pero sin duda alguna, toda la importancia recae en los propios haitianos quienes fueron los primeros en responder ante la situación, considerándose la ayuda de organizaciones como un respaldo a una intervención masiva.

Haití consta como el país que mayor intervención humanitaria ha necesitado por parte de organizaciones, y así es como queda reflejado en un informe Respuesta de emergencia tras el terremoto de Haití: Decisiones, retos, actividades y finanzas realizado por MSF en el que se hace balance de su participación. A fecha del pasado 31 de mayo, MSF había tratado a más de 173.000 pacientes y practicado unas 11.000 intervenciones quirúrgicas. Más de 81.000 personas recibieron asistencia psicológica para ayudarles a superar el trauma. Asimismo, MSF distribuyó casi 27.000 tiendas y más de 35.000 kits de bienes de primera necesidad (kits de higiene y de utensilios domésticos, entre otros).

Una gran mejora ya conseguida en Haití no solo por el trabajo de todos los miembros de esta organización sino también por la generosidad demostrada por donantes de todo el mundo que debemos destacar. Y es que ante la situación de emergencia MSF recibió 91 millones de euros en donaciones. Parte de este dinero ya se ha gastado, 11 millones se han destinado a actividades de cirugía, 4 millones a salud materna (con unos 3.700 partos asistidos) y más de 8,5 millones en distribución de materiales de refugio a los damnificados. Para finales de este año, si no se producen incidentes en las planificaciones, la organización prevé gastar unos 89 euros en asistencia.

La situación en Haití mejora y evoluciona gracias a la ayuda de organizaciones y donantes, pero no podemos olvidar que la precariedad sigue presente entre los haitianos y que la frustración e impotencia va en aumento debido a la lenta reconstrucción del país.