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Malawi al frente de las iniciativas contra el hambre

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altSegún Ruth Oniango, especialista keniata en nutrición, la malnutrición no es carecer de comida, sino “que la comida que se tiene no es de calidad suficiente". Signifique lo que signifique, lo cierto es que cada seis segundos un niño muere por malnutrición y, al año, la suma de muertes ronda los cinco millones. Es este el motivo por el que el primer objetivo del Milenio para 2015 sea reducir el hambre a la mitad. Cosa dificultosa que implica, en el caso de que su consecución no tenga éxito, que el resto de los objetivos como la mejora de la salud de la mujer, lucha contra el sida, malaria...  no se puedan alcanzar.

Las autoridades económicas mundiales dictan sus normas, pero no son suficientes. Hay que tomar medidas y desde dentro. Malawi lo ha hecho. Desde 2005 el gobierno de Bingu desarrolla programas para atender a enfermo crónicos y a personas que padecen de malnutrición. Y es que según ha explicado Mary Shawa, secretaria para la nutrición del país africano, un 20% de niños moría, pero desde que se comenzó a poner en práctica el programa, la tasa de mortalidad se ha conseguido reducir a un 2% gracias a acciones que promueven el cultivo de propios alimentos que después serán consumidos por ellos mismos, el llevar una dieta diversa o, incluso, dar el pecho desde el nacimiento. Además, se utiliza la radio y los panfletos, como medios para comunicar estas propuestas. Toda la población ha aceptado el programa, están todos abiertos al cambio, pues no hay quien olvide en toda Malawi el hombre de los cinco últimos años.

Además de estas propuestas, Malawi da un paso más y, dejando a un lado las recomendaciones de la Organización Mundial del Comercio o del Banco Mundial ha reiniciado un programa de subsidios de fertilizantes y semillas para los pequeños agricultores, que fue suspendido en su momento por estos organismos. Sin embargo, en tiempo record, ya han logrado un gran volumen de producción, están exportando y la medida de consumo diario ha pasado de 608 a 2000 kilocalorías por día.

 
No es Malawi el único país en haber desplegado medidas contra la malnutrición, pues Etiopía, Sudán... también están en ello, pero sí destaca por haber situado el problema como eje central en su agenda. Ante todo y como bien afirmó Graça Machel, esposa del expresidente Nelson Mandela en un foro africano sobre malnutrición organizado por GAIN, “necesitamos poner la nutrición en el nivel más alto de las agendas políticas”. Es por ello por lo que esta fundación, Alianza Global para la Mejora de la Nutrición, de Naciones Unidas, promueve asociaciones entre gobiernos y empresas privadas para el desarrollo de proyectos de nutrición sostenibles. Para así conseguir, como en el caso de Malawi, pasar de un 50% de niños con problemas de desarrollo y un 35% con niños que tenían un peso por debajo de lo normal en 2001, ha un 15% y un 44% respectivamente en 2010.